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Introduccion al DaoYin (ingles)


Dao Yin fué el primer término utilizado para referirse a las técnicas destinadas a incrementar la salud y la forma física. Estrictamente, Dao Yin parece referirse a los movimientos gimnásticos y literalmente se puede traducir como "dirigir y estirar"
Estas técnicas son presentadas en los textos antiguos, junto con técnicas sobre el Qi (aliento); "técnicas de nutrición del principio vital" (yangsheng jing), retención del aliento (biqi), liberación del cuerpo mediante el aliento (weiqi), adquisición del aliento (quqi), limpieza del aliento (taoqi), absorción del aliento (yanqi) y fusión del aliento (lianqi). Técnicas de respiración, reglas de alimentación (dietética) y normas higienico-terapéuticas. Así como otras de transmutación de la alquimia interior.
El conjunto de estas técnicas es lo que hoy en día conocemos como Chi Kung . Su orígen data de la prehistória y probablemente se basan en danzas tribales y prácticas chamánicas.

Fuente: www.traditionalstudies.orghttp://www.taijiquan.info/daoyin.htm

Qi - 氣

La palabra “Qi”(pronunciada Chi) es un término de difícil traducción pues no existe en occidente un equivalente exacto, aunque se puede relacionar con varios conceptos, que permiten una aproximación a su significado. Es sin embargo un término muy empleado en antiguos textos chinos y de otros países de extremo oriente que versan sobre medicina tradicional, “Feng Shui”, esoterismo y artes diversas. Para su definición es más apropiado hablar de varios conceptos relacionados entre los que se encuentran la respiración, la energía que circula por el cuerpo de los seres vivos, los nutrientes de la comida y el agua, etc. Otras acepciones que se le pueden dar al concepto del “Qi” serian: aire, espíritu, moral, fuerza, etc. De acuerdo con estas definiciones se podría describir el “Qi” como una energía que nutre y sostiene todo lo que nos rodea y que en los seres vivos la interrupción de su libre flujo es la base de los trastornos físicos y psíquicos, es decir que sin “Qi” no es posible la vida.


            Este concepto del “Qi” no es admitido por gran parte de la medicina y la ciencia occidental pues para ellos es un fenómeno inmaterial que no resulta medible mediante ningún dispositivo. Definiciones orientales más modernas relacionan el “Qi” con lo que la ciencia llama bioelectricidad, pues en muchos estudios publicados sobre esta, los resultados obtenidos se podrían relacionar con las experiencias que se notan en entrenamientos de artes marciales internas (Tai Chi, Qi Gong, etc.) y en la medicina tradicional china. Entre los enfoques que da la ciencia occidental y el punto de vista oriental sin embargo aparecen ciertas similitudes sobre el concepto del “Qi” como por ejemplo que ambos comparten el "principio de minimización de la energía" para la realización de cualquier proceso natural, que la energía humana no es ajena al entorno que lo rodea, etc. La diferencia puede estar en que la ciencia oriental se  ha basado en la observación, los métodos empíricos y la descripción de efectos y sensaciones y en la occidental en la experimentación, las teorías y la realización de mediciones.

Bajo un concepto filosófico el “Qi” encaja en el modelo vitalista, pues este postula la existencia de una fuerza o impulso vital sin el cual la vida no puede ser explicada. Para el vitalista este impulso vital, distinto de la energía estudiada por las ciencias, daría por resultado la vida. Los organismos vivos se distinguen de las entidades inertes porque poseen fuerza vital que no es ni física, ni química y la muerte sería el resultado de la pérdida de este impulso vital. Para los chinos el “Qi” o “fuerza natural que llena el universo”, existe en todas las cosas, grandes o pequeñas y se encuentra en el cielo, la tierra y en todos los seres vivos interactuando y transformándose entre sí continuamente. Esta fuerza que llena el universo se divide en:

- El Qi celeste “Tian Qi”: Procedente del sol, de la luna y los cuerpos celestes. Es el “Qi” más grande y potente.

- El Qi terrestre “Di Qi”: Constituido por todo lo que se encuentra en la Tierra. Situado bajo el “Qi” celeste, lo absorbe  y es influido y controlado por el.

- El Qi de los seres vivos “Ren Qi”: “Qi” de las personas, animales y plantas.  Comprende todas las actividades metabólicas del cuerpo como la respiración, la digestión y el movimiento. Es influenciado por los ciclos naturales del “Qi” celeste y el “Qi” terrestre.

El “Ren Qi” de los seres humanos es una sustancia invisible en constante movimiento y constituye la fuerza motriz para el cuerpo. Se subdivide en el “Qi Innato o Prenatal”  y el “Qi Adquirido o Postnatal”. El “Qi Prenatal” es el que se recibe de la madre y el padre en el momento de la concepción, y constituye la energía inicial de las actividades vitales. El “Qi Postnatal” es el que se adquiere por medio de la respiración y los alimentos. El “Qi” que procede de los alimentos ingeridos “Gu Qi” esta asociado en la medicina tradicional china al bazo, mientras que el “Qi” procedente del aire respirado “Kong Qi” es asociado a los pulmones. La combinación de estos dos “Qi” forman el “Qi” aglutinado “Zong Qi” que finalmente por la acción del “Qi Prenatal” forma el “Qi Normal” o “Ren Qi” que es el que circula por los órganos y los canales llamados meridianos.


Para el buen funcionamiento de la energía vital del cuerpo es necesaria una buena  complementariedad de los “Qi” Prenatal y Postnatal. El “Qi Prenatal” representa una reserva de energía que requiere ser mantenida, complementada y equilibrada por medio del “Qi Postnatal”. Cuando el “Qi Postnatal” es insuficiente, se complementa de esa reserva de energía del “Qi Prenatal” lo cual disminuye la esperanza de vida. De aquí la importancia de la tradición Taoísta de dar cultivo al “Qi” para tener buena salud y longevidad. Para el constante cultivo y mejora del “Qi” en oriente disponen de varios métodos, como las artes marciales internas, la meditación, el “Feng Shui”, el equilibrio a través de los alimentos, la acupuntura, etc. Los practicantes de ciertas disciplinas internas, afirman que se puede controlar y utilizar esta energía, a través de diversas técnicas, aumentándola,  acumulándola y distribuyéndola por todo el cuerpo. También se podrían llegar a curar las enfermedades con el libre fluir del “Qi” por el cuerpo mediante el uso de la acupuntura, el “Reiki” y otras terapias internas.

          Para el practicante de “Feng Shui” el “Qi”, alude a la existencia de un fluido invisible que nutre el espacio dotándole de vida y de ciertas características. Este practicante puede determinar la calidad, organización y distribución de esta energía en un espacio particular (en las orientaciones, las formas, los colores, etc.) encontrando sus aspectos positivos y benéficos “Sheng Qi” y negativos o poco favorables “Sha Qi” que hay en el y las posibilidades de su uso. Un lugar con un “Feng Shui” positivo facilita que las personas se sientan bien y en armonía con sus vidas, pero un “Feng Shui” negativo, puede facilitar la enfermedad, la falta de entendimiento y la falta de armonía entre otras cosas.

En la mayoría de los sistemas de terapias internas orientales, se realizan determinadas técnicas mentales y respiratorias para el conocimiento, regularización y potenciación del “Qi”. La herramienta principal para ese conocimiento es la respiración. Mediante el trabajo con la respiración el cuerpo entra en estado de tranquilidad, condición favorable para que la mente ayude en los ajustes energéticos del cuerpo y por tanto en la cura. El “Qi” almacenado en el Dan Tian es movilizado a través de dos meridianos de acupuntura que dividen el cuerpo en dos partes iguales (el vaso gobernador o “Jen Mo” y el vaso de la concepción o “Da Mo”) siguiendo un sentido ascendente y de forma continua  y en determinados puntos del mismo se conectará y regulará en los dos circuitos mayores de 12 meridianos que simétricamente y paralelamente se extienden a lo largo del cuerpo.

Todo ser humano posee “Qi”, pero no todos son capaces de detectarlo. Es mediante el uso de las técnicas respiratorias, la meditación, las artes marciales internas, como se puede llegar a sentir y manejar la energía vital. Algunas manifestaciones del “Qi” pueden ser en forma de cosquilleos, hormigueos, calores, aumento de la energía, etc. Hay muchas sensaciones que lo expresan y cada persona debe experimentarla por si misma hasta llegar a obtener esa conexión con el impulso vital y con una conciencia de vida, que recorre el cuerpo.

Dan Tian “丹田”

 En los diferentes sistemas chinos de trabajo interno el concepto de “Dan Tian” es un punto de referencia fundamental. Se refiere a una serie de centros de energía distribuidos en determinadas zonas del cuerpo humano. En otras tradiciones como el budismo o el hinduismo son conocidos como Chakrás, y aunque el concepto es el mismo, varia en el numero de puntos existentes (se consideran siete). El término Dan Tian“丹田” es traducido como “campo del elixir”. El hideograma Tian “田” representa un campo o tierra para el cultivo, que está parcelado. Dan “丹” se traduce como píldora o elixir. En un principio, en la antigüedad, para los médicos chinos el cinabrio (mineral rojizo de la clase de los sulfuros, compuesto por un 85% de mercurio y un 15% de azufre, y con una simetría y caracteres ópticos parecidos al cuarzo) era visto como la materia prima de la piedra filosofal. Por ello los alquimistas lo utilizaron para preparar un elixir que, suponían, al ingerirlo aseguraba la inmortalidad. Se creía tal cosa posiblemente debido a sus cualidades como buen conservador de los huesos humanos y de las pinturas, además de ser una sustancia liquida pero a la vez metálica, como el hierro fundido, de ahí las atribuciones mágicas que se le daban. El cinabrio representaba las cualidades esenciales buscadas en la alquimia interna: flexibilidad y resistencia. Sin embargo, al contrario de lo que se creía, contiene propiedades venenosas y destructivas para la salud.

        Los maestros taoístas de antaño concibieron el organismo humano semejante a un laboratorio alquímico, compuesto de probetas, serpentines y alambiques que cumplían una serie de funciones. Consideraron que el elixir de la longevidad realmente se debía encontrar en el propio cuerpo, y lo concibieron como un horno en el que se podía purificar y destilar la energía vital o “Qi”. Los taoístas aseguraban que ese campo del elixir cuanto mas grande fuese y mejores cuidados recibiese, mejores cosechas produciría. Por tanto desarrollaron diversos métodos para lograrlo. A través de los ejercicios respiratorios, físicos y mediante la meditación, llegaron a percibir ondulaciones energéticas particularmente vibrantes en tres zonas situadas a lo largo del eje vertical del cuerpo y que cubrían las tres zonas más amplias de la estructura esquelética: abdomen, caja torácica y cráneo. Regiones alrededor de las cuales están concentradas las tres etapas del trabajo psicofisiológico. A estos tres centros energéticos y de consciencia les denominaron Dan Tian. Las técnicas que empleaban estaban encaminadas a despertar y unificar las energías de estas zonas, con el fin de encontrar el equilibrio entre cuerpo, energía y espíritu.
    Los tres Dan Tian se hallan en correspondencia con el cuerpo físico y el universo, siendo asociados cada uno con una región del cuerpo, una calidad de Qi y un nivel de consciencia. Son los centros más importantes del sistema energético humano, que pese a ser independientes, están interrelacionados entre sí. No se consideran simples depósitos de energía, sino mas bien sedes de transformaciones o mutaciones de la esencia “Jîng” “精”, la energía vital “Qi” “气” y el espíritu “Shén” “神”, llamados por los taoístas los tres tesoros “Sân Bǎo” “宝”. Se conocen como Dan Tian inferior, medio y superior. Se hayan situados a lo largo del meridiano extraordinario de acupuntura conocido como “Rèn Mài” “ o Vaso de la Concepción. Este meridiano discurre por la parte delantera y central del cuerpo, siguiendo un camino descendente que conecta por abajo a través de la cavidad conocida como “Huiyin” “会陰” (en el perineo), con el Vaso Gobernador “Dû Mài” “督脉”. Este otro transita por la parte posterior central de la columna vertebral, siguiendo un camino ascendente pasando por el punto “Bǎihui” “百会” (en la cúspide de la cabeza), bajando por la frente y la nariz y terminado en la parte superior del paladar. A través de la lengua se crea un circulo cerrado entre estos dos meridianos que comunica los tres Dan Tian. Este recorrido energético se conoce como la “pequeña circulación”.
        - Dan Tian inferior “Xia Dan Tian” “下丹田”: en antiguos textos se le sitúa a una distancia de unos tres o cuatro centímetros por debajo y hacia dentro del ombligo, en el centro de gravedad (por lo que la posición exacta puede variar en cada persona), en un punto llamado océano del Qi “Qi Hai” “气海”. Se le define como la residencia donde se concibe el Embrión Espiritual y el manantial de la energía humana. Los hombres guardan en el la esencia Jîng (el esperma) y las mujeres la sangre menstrual. Es considerado como el puchero alquímico donde se almacena el Qi original “Yuán Qi” “元气”. El Qi almacenado en el Dan Tain inferior se denomina Qi de agua “Shuǐ Qi” “水气”. Se le asocia con la Tierra, la cavidad pelviana y a las energías sexuales. Para los maestro de Qi Gong es la base del equilibrio de la persona, y mediante determinados ejercicios buscan activarlo y fortificarlo.
        - Dan Tian medio “Zhong Dan Tian” “中丹田”: se localiza a la altura del diafragma, en el plexo solar. Se le asocia con el pensamiento emocional “Xin” “心”, la autoestima y el ego personal. Está considerado el centro donde se produce y almacena el Qi adquirido “Hóu Tiân Qi” “後天氣”, procedente del aire respirado y los alimentos ingeridos. El Qi almacenado en el Dan Tain medio se denomina Qi de fuego “Huǒ Qi” “火气”. Como depende de la calidad del aire y la comida, este Qi puede agitar la mente y llevar a ser emocionalmente irracionales, a través de excesos, enojos, ansiedades, miedos o angustias.

      - Dan Tian superior “Shang Dan Tian” “上丹田”: se le sitúa en el cráneo, en el lugar de la fontanela. Se le asocia con el cielo, el cerebro y la conciencia. Es el que gobierna el pensamiento racional “Yi” “意”, la voluntad o el razonamiento. Su apertura permite recoger el Qi celeste “Tiân Qi” “天气” , y el cultivo del espíritu Shén. Si esta equilibrado el pensamiento es claro, creativo, consciente y con capacidad de juicio. En antiguos textos taoístas se afirma que hay un punto llamado “Xuán Pin” “玄拼” que es la residencia del espíritu, en donde se reúnen los tres tesoros San Bao y en donde se concibe el Embrión Sagrado que lleva a la iluminación espiritual.


    Las distintas formas de Tai Chi y los diferentes ejercicios del Qi Gong, se han desarrollado con el objetivo de estimular y movilizar la energía de los Dan Tian. Hay movimientos Yin y movimientos Yang, además de corresponderse cada uno con la energía de uno de los cinco elementos (tierra “Tǔ” “土”, fuego “Huǒ” “火”, madera “Mù” “木”, agua “Shuǐ” “水” o metal “Jīn” “金”) y su meridiano asociado. Por ultimo se trabajan la respiración y la meditación (estática o en movimiento) que permite conectar con la parte espiritual, elevando así el estado de consciencia. Algunos movimientos o ejercicios enfatizan mas en un Dan Tian determinado. Por ejemplo, los que se focalizan en la cintura o en la zona abdominal, trabajan principalmente el Dan Tian inferior. Determinadas respiraciones y aperturas en la zona del pecho, el Dan Tian medio. Y los movimientos que trabajan cuello o cervicales y con los brazos elevados, el Dan Tian superior. El cultivo de los Dan Tian precisa de mucha constancia y paciencia por parte de el practicante. Se deben trabajar dejando que la energía se abra camino y se manifieste por si sola, manteniendo una actitud emocional adecuada en todo momento, sin esperar ni perseguir.

Kǎn “坎” y Lí “離”


 Kǎn  “坎” y Lí “離” son dos conceptos que se mencionan con frecuencia en los diferentes textos taoístas sobre alquimia interna. Se les otorga una gran importancia ya que se considera que el deterioro y posterior envejecimiento que sufre el cuerpo humano, se debe al desequilibrio entre estos dos tipos de energías. Durante largo tiempo los maestros taoístas, buscadores de la inmortalidad, estudiaron y desarrollaron diversos métodos que permitiesen mantener ese equilibrio, evitando la aceleración de los procesos destructivos corporales, retardando así el proceso de degeneración y por lo tanto, prolongando la vida. Al principio pensaron que el elixir de la inmortalidad se encontraba en sustancias químicas provenientes de los metales (plomo, mercurio, cinabrio) o en preparados de distintas hierbas. Después de mucho experimentar concluyeron que el elixir realmente se hallaba en el propio cuerpo. Así nacieron técnicas y métodos que quedaron inmersos en sistemas como el Tai Chi Chuan “太极拳”, el Qi Gong “气功”, el Dao Yin “道引” o en practicas como la meditación,  los ejercicios respiratorios o los regímenes alimenticios.

         En los trigramas del I Ching “易經”, Kǎn viene expresado por dos líneas Yin “陰”, arriba y abajo, y una línea Yang “陽” en el centro. Representa el agua Shuǐ “水” en movimiento, lo abismal. Lí se expresa mediante dos líneas Yang, arriba y abajo, y una línea Yin en el centro. Simboliza el fuego Huǒ “火”que quema lo viejo para dar paso a lo nuevo. Lo adherente. El hexagrama 63  “Chi Chi” “既濟”, (después de la consumación), se compone de estos dos trigramas entre los cuales existe una interacción mutua: “Se ha alcanzado el equilibrio y todo está en su sitio”. 

La imagen dice: “Cuando el agua, en la marmita, cuelga sobre el fuego, ambos elementos están en mutua relación y debido a este hecho se genera energía (producción de vapor), no obstante la tensión que así se produce impone adoptar precauciones. Si el agua se desborda se extingue el fuego y se pierde su función energética. Cuando el calor es excesivo, el agua se transforma en vapor y se pierde en el aire. Los elementos que en este caso están en relación recíproca y engendran así la energía, por su naturaleza, guardan entre sí una recíproca hostilidad. Únicamente una extrema cautela puede evitar el daño. Así también en la vida hay circunstancias en que todas las fuerzas se equilibran y obran conjuntamente, y por lo tanto todo parecería estar en perfecto orden. Tan solo el sabio reconoce en las épocas los momentos de peligro y sabe dominarlos mediante precauciones tomadas a tiempo.”(Richard Wilhelm. Extraído de su libro: I Ching, el libro de las mutaciones).


hexagrama 63  “Chi Chi

        En el cuerpo humano Kǎn es la energía que lo enfría, es decir la energía Yin. Lí en cambio es la energía que calienta el cuerpo, la que lo hace mas Yang. Para que Yin y Yang estén en equilibrio se hace necesario regular correctamente Kǎn y Lí. Los taoístas siempre han pensado que en el cuerpo la energía predominante es Yang, salvo en los casos de enfermedad en la que la predominante sera Yin. Consideran que esta energía de fuego es la que continuamente esta consumiendo y deteriorando el cuerpo, llevándolo a la vejez. La energía o Qi “气” que circula por los denominados meridianos, puede ser clasificada como Qi de agua Shuǐ  Qi “水气”,  o Qi de fuego Huǒ Qi “火气”. Ambas son necesarias si bien se considera que siempre se tiende a tener demasiado Qi de fuego, por lo que hay que trabajar para aumentar el de agua y que éste enfríe al otro. Si se logra reducir la cantidad de fuego, mejorando la calidad de la energía de agua, se estará retrasando el proceso de degeneración.



        El Qi de agua, también llamado Yuan Qi “元气” (Qi o energía original, por provenir de la esencia original Yuan Jing “元精”), se considera una energía de tipo descendente que fluye desde los riñones. Mediante la acción de bombeo del Huiyin “会陰”, esta energía se dirige hacia arriba para alimentar el cerebro, siendo capaz de enfriar el cuerpo físico y calmar el malestar mental y espiritual. La mente que genera el Qi de agua es tranquila y sabia. Esta mente se llama Yi “意”. Si el espíritu Shen “神” se alimenta del Qi de agua, será firme y estable. El Qi de fuego (procedente de la esencia adquirida de los alimentos y el aire) es una energía de tipo ascendente generada por el corazón Xin “心” (mente-emocional). Los taoístas pensaban que el carácter de las personas estaba íntimamente relacionado con los alimentos ingeridos. Se considera que el Qi de fuego ejerce un poder calorífico sobre el cuerpo y cuando este es excesivo tiende a calentar demasiado los órganos, sufriendo éstos un desgaste prematuro. También puede originar que el espíritu este confuso y se desestabilice.

         En el cuerpo humano la mayor concentración de agua se encuentra en el abdomen. Los maestros taoístas concluyeron que era allí donde se debía centrar la mente-intención Yi, y que era necesario, en general, un Yi fuerte capaz de dominar al Xin. Consideraban el Dan Tian inferior Xia Dan Tian “下丹田” como el “océano de Qi” y que cuando la mente se centraba en el, con el agua sobre el fuego, este la calentaba trasmutándola en Qi (vapor). El Dan Tian inferior es como una bolsa que se llena de Qi para ser luego trasportado por el cuerpo, mediante la dirección de la mente. La conexión: Yi, Qi y Dan Tian inferior es pues fundamental en la regularización de Kǎn y Lí. Los fluidos corporales tenían también una gran importancia. A la saliva se le daba un rol excepcional, dado lo necesaria que es en el proceso digestivo de los alimentos, que luego se trasforman en Qi. Se debía evitar por todos los medios tener que escupirla. Igualmente el semen debía ser retenido y conservado.

         En el cuerpo existen también los canales de fuego Huǒ Lù “火路”  y de agua Shuǐ  Lù “水路”, por los que circula el Qi. En el canal de fuego el Qi se distribuye de una forma natural. El Qi trasformado de los alimentos y el aire, es almacenado en el Dan Tian medio Zhong Dan Tian “中丹田” (en el plexo solar) para luego descender por el Vaso de la Concepción Rèn Mài “任脉” (considerado como Yin), donde se mezcla con el Qi de agua. Sigue su camino descendente hasta la cavidad Huiyin donde se divide en dos corrientes de Qi. Una asciende por el Vaso Gobernador Dû Mài “督脉” (considerado como Yang) para cerrar el ciclo al unirse nuevamente con el Vaso de la Concepción en la parte superior interna de la boca. La circulación del Qi por el canal de fuego sigue un ritmo horario. Se inicia en el Dan Tian Medio al medio día, baja al Huiyin por la tarde, se desplaza por la espalda y alcanza la cabeza a media noche. Al amanecer esta en la cara y completa su ciclo llegando nuevamente al Dan Tian medio al medio día siguiente. El otro flujo de Qi que se divide en el Huiyin, sube impulsado por el Vaso Impulsor Chong Mài “衝脉” hacia el cerebro a través del canal del agua. El canal de agua recorre el interior de la médula espinal hasta alcanzar el cerebro donde nutre el espíritu Shen. Por si solo el cuerpo humano tiene cierta circulación de Qi por el canal de agua. Esta circulación se produce durante el periodo nocturno a partir del Qi que se ha dividido al llegar al Huiyin.




         Los maestros taoístas desarrollaron mediante el estudio, diversos métodos de trabajo alquímico para poder ajustar el agua y el fuego del cuerpo. Algunos de ellos son:

         - La higiene corporal: Basada en una alimentación adecuada y un aire limpio. Como el Qi de fuego procede de los alimentos y el aire respirado, controlar estas fuentes de energía se hace imprescindible en la regularización de Kǎn y de Lí. Los taoístas estudiaron este tema ampliamente y concluyeron que había que evitar los excesos alimentarios, así como que la alimentación con frutas, hierbas y verduras era mejor que la alimentación con carne. Igualmente indicaron que la vida en las montañas o en el campo era mejor, por la calidad del aire.

         - Ejercicios respiratorios y de concentración: Los ejercicios de Tai Chi, Qi Gong y las artes internas en general, centran la atención en realizar una correcta respiración en el Dan Tian inferior, pues es una buena técnica para regular Kǎn y Lí. En la respiración inspirar es Kǎn, mientras que espirar es Lí. Mediante la respiración se mejora el proceso de refinamiento de Jing “精” a Qi, y también hace que el Qi de fuego descienda desde el Dan Tian medio hasta el Dan Tian inferior, enfriándolo. La relajación de los músculos predicada en el Tai Chi, permite que la sangre nutra eficazmente los tejidos corporales. Cuando la respiración es relajada, la mente Yi se va imponiendo a la Xin (generada por el Qi de fuego), llevando al cuerpo a un estado de sosiego. Debe preservarse el centro de consciencia, lo mas bajo posible. La respiración y la concentración van juntas, cuando se regula una se consigue regular la otra.




         - Realizar ejercicios que requieran trabajo muscular: Como el Tai Chi, el Qi Gong o el Dao Yin. Los chinos fueron pioneros en las técnicas de gimnasia. Estos ejercicios, en combinación con los respiratorios para desarrollar el elixir interno, fueron llamados Nei Gong “内功”. También se incluían en estas técnicas los masajes Tui Na “推拿”.

         - Energizar el espíritu: Mediante las técnicas de meditación se consigue el control mental, necesario para liberar las tensiones corporales y vencer las limitaciones impuestas por los sentidos, que llevan a la confusión mental. El Qi de fuego energiza y excita el espíritu Shen. Sin embargo el exceso de fuego produce que la mente se disperse y este confusa. Después de haber regulado la mente y la respiración, es cuando se puede estimular el espíritu mediante el agua de la mente inteligente Yi. Un espíritu fuerte y estable controlara al Qi, consiguiendo regular el Qi de fuego y evitando que este energice el cuerpo desgastándolo. Estas técnicas permiten llegar a la felicidad posible en cada momento, sin tener que esperar a la felicidad perfecta.

         - Controlar los senderos de circulación del Qi: Los practicantes avanzados de Qi gong pueden regular Kǎn y Lí controlando los caminos por los que circulan estas energías: El canal del fuego, el canal del agua y el canal del viento.  Trabajar sobre el canal de fuego hace que se llenen de Qi los dos vasos mas importantes (Gobernador y Concepción), que están unidos a los doce canales primarios, unidos a su vez con los doce órganos internos. Esto fortalecerá el cuerpo, pero al haber abundancia de Qi circulando, este se deteriora mas rápido. Por tanto se tiene que trabajar también sobre el canal del viento y del agua. Mezclar los Qi de agua y de fuego hará que el cuerpo se enfríe, incluso si esta circulando abundante energía. Es pues necesario que el practicante sepa manejar ambos métodos.

      Mediante la realización de las diferentes formas de Tai Chi, también se trabaja la regularización de Kǎn y de Lí. Los movimientos del cuerpo son considerados como Lí, pues producen Yang. La relajación mental es Kǎn y produce Yin, que neutraliza al Yang. Cuando ambas energías se regulan correctamente Yin y Yang se encuentran en equilibrio y armonía. Se considera que lo ideal sería poder mantener el cuerpo en un estado de equilibrio de energías Yin-Yang. Kǎn y Lí son pues dos conceptos muy importantes para los practicantes de disciplinas internas. Comprenderlos y practicarlos correctamente se hace imprescindible en la búsqueda de la longevidad.