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El hombre sabio, más allá de las circunstancias, está como muerto. Nada puede perturbar su mirada. Ni una mota de polvo puede adherirse a sus pasos.
El agua es clara y límpida, no tiene anverso ni reverso. En el cielo no hay entrada ni salida. Los fenómenos y la vacuidad no se diferencian. La sabiduría no depende del entorno.
Si se encrespa una ola, otras la seguirán. Si se trastorna nuestra conciencia, aparecen cantidad de pensamientos. Si nuestro espíritu está tranquilo, todo está tranquilo en torno a nosotros. La educación moderna se funda en la palabra, la educación Zen en el silencio. A la larga, en la discusión la palabra llega a ser estéril. Si queremos poner fin a los discursos, detengamos los movimientos, buenos o malos, de nuestra conciencia. No agitemos nuestro cuerpo. Ahorremos nuestros pensamientos. El hombre verdadero, el que comprende su propia naturaleza, no duda de los demás, comprende también su espíritu y no discute.
Al contemplar el océano, algunos no ven más que la superficie de las olas; otros no consideran más que el agua sin las olas. Las olas y el agua son inseparables. Nuestro espíritu se parece al océano. En el Zazen, el espíritu está inmóvil. Todo cambia, nada permanece. El silencio es superior a la elocuencia.
"La práctica del Zen" Taisen Deshimaru. Maestro Zen.

El mundo visto a través del ego es un mundo accidentado y enfermo debido al incesante deseo. Intentar satisfacer las demandas del ego es como intentar nombrar el número más alto. No importa lo grande que sea el número en que pensemos, siempre podremos sumarle uno y obtener un número más grande todavía. No hay forma de llegar al último. 
Queridos amigos, ¿no es verdad que sin importar el 
dinero que una persona tenga, siempre piensa que necesita un poco más, que sin importar lo cómoda que sea la casa de una persona, siempre quiere un lugar que sea un poco más palaciego, que sin importar cuántos admiradores tenga, necesita siempre escuchar unos pocos aplausos más? Los esfuerzos constantes dan lugar a una lucha constante. Y bien, ¿qué tenemos que hacer? Primero debemos comprender que los problemas que el ego crea no pueden solucionarse en el mundo de ilusiones siempre cambiantes del Samsara. ¿Por qué? Porque el ego es en sí mismo cambiante, un ser ficticio que actúa y reacciona en respuesta a las fluctuantes condiciones de la vida - condiciones que nunca pueden ser lo bastante comprendidas.
Es como intentar jugar al fútbol cuando la longitud del campo está en constante cambio; y en vez de un balón en juego, hay veinte; y los jugadores están o bien hablando y dejando de lado el juego o bien durmiendo sobre el césped. Nadie está realmente seguro del juego que se está jugando y todos juegan con reglas diferentes. Entonces, nadie que esperase ser tanto jugador como árbitro podría encontrar placer en semejante juego. Encontraría su vida sobre el campo como un ejercicio sin fin de miedo, confusión, frustración y agotamiento.


Las Enseñanzas del Maestro Hsu Yun (Nube Vacía)
Ming Zhen (Chuan Yuan) Shakya y Upasaka Richard Cheung 
Edición 2004, revisada por la Ven. Hortensia De la Torre



Para dedicarse enteramente a la meditacion zen (Shikan taza)
To Devote Oneself Entirely to Zen Meditation (Shikan taza) 

Calligraphy

Suda Kokuta (Japan, 1906-1990)
Japan, 1987
Drawings

Hanging scroll; ink on paper
Jamás se debe ser displicente. Una pequeña maldad al principio del camino se convierte en una gran perversión más adelante.
Miyamoto Musashi

Hábil arquero


Después de ganar varios concursos de arquería, el joven y jactancioso campeón retó a un maestro Zen que era reconocido por su destreza como arquero. El joven demostró una notable técnica cuando le dió al ojo de un lejano toro en el primer intento, y luego partió esa flecha con el segundo tiro. "Ahí está", le dijo al viejo maestro, "¡a ver si puedes igualar eso!". 
Inmutable, el maestro no desenfundo su arco, pero invitó al joven arquero a que lo siguiera hacia la montaña. Curioso sobre las intenciones del viejo, el campeón lo siguió hacia lo alto de la montaña hasta que llegaron a un profundo abismo atravesado por un frágil y tembloroso tronco. Parado con calma en el medio del inestable y ciertamente peligroso puente, el viejo eligió como blanco un lejano árbol, desenfundó su arco, y disparó un tiro limpio y directo. "Ahora es tu turno", dijo mientras se paraba graciosamente en tierra firme. Contemplando con terror el abismo aparentemente sin fondo, el joven no pudo obligarse a subir al tronco, y menos a hacer el tiro.
"Tienes mucha habilidad con el arco", dijo el maestro, "pero tienes poca habilidad con la mente que te hace errar el tiro".

Un monje preguntó al Maestro Chao-Chou:
-Maestro, ¿usted también irá al infierno?
El maestro respondió:
-Yo seré el primero en ir.
El monje preguntó:
-¿Usted Maestro, que es un gran sabio, porque debería tener tal destino?
El maestro respondió:
-Si yo no voy, ¿quién estará allá para enseñarte?

Pequeños Grandes cuentos Zen
Recop. anónima
Ed. La Perla (s/fecha de edición)




La simplicidad es la gloria de la expresión. Walt Whitman


Simplicity is the glory of the expression. 

Walt Whitman

Usted tiene que desechar todo lo que sabe, todo lo que ha leído, y tener una firme convicción en Eso sobre lo cual nadie sabe nada. Es un enigma complicado.
Sri Nisargadatta Maharaj (Bombay, India, 17 de abril de 1897 - 8 de septiembre de 1981, Bombay, India)
“El vino es el amigo del sabio y el enemigo del borracho. Tomado a dosis pequeñas es un medicamento; a dosis excesivas es un veneno. El vino nutre el cuerpo y el alma, su color es más vivo que el de la rosa. Es amargo y útil como el consejo de un filósofo; está permitido a las personas de espíritu, y prohibido a los imbéciles. Empuja al tonto hacia las tinieblas, y guía al sabio hacia Dios. También la religión se lo permite al sabio, y la razón se lo prohíbe al pobre de espíritu. Bebe moderadamente un buen vino; tu ser se aproximará a Dios” - Ibn Sina, también conocido como Avicena.

Flecha y preguntas

Cuando las personas le decían a Ajahn Chah que encontraban imposible practicar en la sociedad, él les preguntaba:
" Si yo lo punzara a usted en el pecho con una vara ardiente, sin duda afirmaría que está sufriendo, ¿acaso es debido a que vive en sociedad y que no puede deshacerse de ella?"
La respuesta de Ajahn Chah aclara el asunto de una manera similar a la parábola de la flecha envenenada del Buda.

El Buda cuenta sobre un hombre que había sido alcanzado por una flecha y que no dejaba que nadie se la quitara hasta que sus preguntas acerca de la flecha, el arco y el arquero fuesen respondidas. El único problema era que el hombre herido probablemente moriría antes de que pudiera obtener las respuestas a todas sus preguntas. De lo que el hombre herido tenía que darse cuenta era de que estaba dolorido y agonizante y que tenía que hacer algo acerca de ello inmediatamente.

Ajahn Chah enfatizaba este punto una y otra vez en sus enseñanzas: "Usted está sufriendo; ¡haga algo respecto a eso ahora mismo!" Él no perdía mucho tiempo hablando acerca de la paz, la sabiduría o estados de iluminación sino sobre la práctica de estar constantemente conciente y alerta de aquello que está pasando dentro del cuerpo y la mente en el momento presente, aprendiendo simplemente cómo observar y dejar ir.
"La meditación-decía-no es obtener cosas, sino deshacerse o liberarse de las cosas".
Aún cuando se le preguntaba sobre la paz que uno podía alcanzar a través de la práctica, él hablaba más bien sobre la confusión de la cual uno debía librarse en primer lugar, porque, según lo mostraba, la paz es el final de la confusión.

No Ajahn Chah-Reflexiones
Compilado y Editado por Dhamma Garden
Transcripto para Internet por el Monasterio Buddhista Abhayagiri

COPYRIGHT 2004 © by The Sangha, Abhayagiri Buddhist Monastery.
Sólo para distribución gratuita.

Imagen
Reproducción de antigua lámina de Kyudo (Arquería japonesa)
S/datos fecha y autor

Palabras de los Maestros

KEIZAN JÔKIN ZENJI (Ch: 瑩山紹瑾, Japón 1268–1325), junto a Eihei Dogen Zenji está considerado como uno de los dos fundadores la escuela Zen Sōtō en Japón)

Zazen Yôjin Ki (Recopilación de los puntos a seguir en zazen) 

Este texto, el "Zazen Yôjin Ki (Recopilación de los puntos a seguir en zazen)", del cual compartimos un extracto (referencia Taishô, libro 2586, volumen LXXXII), es uno de los textos más completos que describen la meditación zen.

"También se le llama (al zazen) la concentración reina de las concentraciones. Aunque se permanezca tan solo un instante tranquilamente en esta concentración, se ve entonces directamente aclararse la tierra del espíritu. Conocerla es , en verdad, la principal entrada en la via del Buda.

Aquellos que quieren aclarar esta tierra del espíritu, que abandonen todos los conocimientos y comprensiones de cualquier tipo, que rechacen la ley mundana tanto como la ley búdica y que detengan todos sus deseos ilusorios. Una vez que el espíritu de la única realidad se manifiesta, las nubes de la ilusión se disipan y la luna del espíritu de nuevo está luminosa.
El Buda dijo:

"Escuchar y reflexionar son como establecerse en el exterior de la puerta. Zazen, es precisamente retornar a casa a sentarse tranquilamente".

Imagen
Kawase Hasui (Japón 1883-1957)


Fuente:
http://www.geocities.ws/zendo_3_tesoros/otrostextos.html